26 OCTUBRE 2026

El centro deportivo Juan Carlos Beiro de Langreo hace agua (otra vez), cancela actividades y cierra espacios por las goteras: "Ver todo lleno de cubos da una imagen lamentable"

El Principado cerró este sábado parte de las instalación ya "las filtraciones de agua ocasionadas por las lluvias" suponen "un riesgo para la seguridad de los usuarios"
El polideportivo, a punto de cumplir los 20 años, lleva más de 700.000 euros en reparaciones

LA NUEVA ESPAÑA


Dice el refranero popular que "nunca llovió que no escampara", pero en el polideportivo langreano Juan Carlos Beiro, esa máxima apenas se cumple. El centro, inaugurado hace casi dos décadas, lleva años dando problemas, fundamentalmente de goteras, y una vez más los usuarios se quejan del estado de las instalaciones: zonas cerradas, actividades suspendidas... Y todo ello después de que en los últimos años, el equipamiento haya recibido más de 700.000 euros en obras de mantenimiento y reparación.

Los problemas siempre se han concentrado en la cubierta del edificio, diseñado en forma de "L" y cubierto por un revestimiento que simula césped artificial. Pero aunque su aspecto parezca imponente en el exterior, no es oro todo lo que reluce. Casi desde su inauguración, el Juan Carlos Beiro ha sufrido problemas de goteras y filtraciones. "Ver todo esto lleno de cubos, de mopas industriales, y de carteles con zonas cerradas, da una imagen lamentable", aseguran usuarios del centro, tanto habituales como visitantes que van a alguna competición.

Grada

Vicenta Calero es una de esas usuarias. "Lo grave de todo esto es que la situación no es puntual, todo está lleno siempre de calderos", señala esta mujer, que acompaña, o mejor dicho, acompañaba, a su nieta a las clases de natación. "Antes los padres o los familiares se sentaban en una grada con cristalera para ver los cursillos de natación, estaban ahí para hacerse cargo de un niño si tenía que ir al baño o si había algún problema", relata la mujer.

Pero desde hace semanas, ese espacio se ha cerrado. "Ya no son las goteras, es que lo que nos dicen que el techo corre riesgo de derrumbarse", apunta Calero, que afirma que "ahora muchos niños no van al cursillo porque si no ven a sus padres no quieren ir, y los monitores tampoco pueden asumir ese trabajo, teniendo que dar la clase y a la vez llevar a los niños al baño o lo que necesiten".

Para esta vecina, la situación es insostenible. "Los recibos, se vaya o no, o estén las cosas bien o nos los pasan igual", denuncia, para asegurar que "es de vergüenza que tengan abierto el polideportivo porque es un peligro".

Pista

Tampoco se podía acceder este sábado a la pista y los tatamis. Un cartel colocado por el Principado junto a la escalera que da acceso a estos espacios exponía que, "debido a las filtraciones de agua ocasionadas por las lluvias, que afectan a una parte de la instalación y suponen un riesgo para la seguridad de los usuarios", esa parte de la instalación "permanecerá cerrada hoy".

En el aviso, también se notificaba que la reapertura queda condicionada a poder garantizar la seguridad de los usuarios. "Están así cada quince días, esto es intolerable", afirman algunos otros usuarios del centro deportivo de La Felguera, que prefieren no dar su nombre. También hay calderos en la grada de la pista deportiva y el acceso a esa zona está cerrado.

Inundación

El polideportivo Juan Carlos Beiro lleva con problemas de filtraciones y goteras casi desde su inauguración. Pero los mayores daños que sufrió el equipamiento se produjeron en 2019, a causa de la gran riada que desbordó el río Nalón. La pista polideportiva del equipamiento quedó destrozada, y requirió de una inversión de casi 150.000 euros. El Principado desveló hace cuatro años que en reparaciones y obras se habían gastado en el polideportivo unos 50.000 euros anuales, salvo en los dos ejercicios siguientes a su inauguración, cuando se gastaron casi 100.000 al año.