11 OCTUBRE 2026

Lada-Velilla, la línea de alta tensión que costó 50 millones, nunca funcionó y ahora vuela por los aires (en helicóptero)

Los vecinos de León llevaron a los juzgados el trazado, iniciado en 1984, y les dieron la razón: al desmontaje de las 90 torres se dedican ahora 6 millones

LA NUEVA ESPAÑA


Muchas cosas han cambiado en España desde 1984. Hugo Sánchez y Archibald eran máximos goleadores de la liga, "Mecano" y Julio Iglesias arrasaban en las listas de éxitos, Felipe González llevaba un par de años en el Gobierno y la Inteligencia Artificial empezaba a reflejarse en el cine a través del "Terminator" protagonizado por Arnold Schwarzenegger. Fue en aquel año cuando se empezó a construir la línea de alta tensión Lada-Velilla, que unía las centrales térmicas de carbón de ambas localidades, langreana y palentina. Solo llegaron a levantarse torres hasta el puerto de Tarna. Los vecinos de León llevaron el tendido a los tribunales, y los juzgados les dieron la razón. Por el camino se habían gastado unos 2.000 millones de pesetas. Lo que al cambio hoy serían unos 51 millones de euros (aplicando la inflación, un 325% desde entonces).

En 1984 Redesa (Red Eléctrica del Estado) quería unir las térmicas de Lada y Velilla mediante una línea de evacuación eléctrica de 400.000 voltios. No hubo problemas en Asturias (presidida por el socialista Pedro de Silva), sí en la comunidad vecina, donde la Junta de Castilla y León (presidida por otro socialista, Demetrio Madrid) se hizo eco de las protestas vecinales, impulsadas desde una docena de municipios: Maraña, Posada de Valdeón, Oseja de Sajambre, Burón, Acevedo, Boga de Huérgano, Prioro, Crémenes, Boñar, Reyero, Puebla de Lillo y Riaño. La Junta declaró la zona parque regional, aumentó sus niveles de protección y la cuestión acabó en los tribunales, que dieron la razón a los leoneses, anulando el proyecto de la línea de alta tensión.

Proyecto fallido

Desde entonces, las torretas seguían plantadas en Asturias, como testigos de un fallido proyecto de expansión energética. Desde el Principado se intentaron poner en marcha alternativas a este trazado, pero los pueblos asturianos tomaron nota de lo ocurrido en León, y rechazaron el proyecto. Así se hizo en Aller, con numerosas protestas. A día de hoy, sigue en segundo plano.

Los que sí son bien visibles estos días son los trabajos de desmontaje de aquellas 90 torres de alta tensión que jamás llegaron a funcionar. Unas estructuras que están volando por los aires, literalmente. Las tareas de desmantelamiento de la línea están ya muy avanzadas, y los helicópteros están acarreando, por piezas, las grandes estructuras metálicas, que plantadas en el suelo tienen más de 10 metros de altura. Unas obras que estos días se estuvieron desarrollando en Laviana, y que ya llegan también al parque natural de Redes, a Sobrescobio. En un "prau" de la capital coyana, en Rioseco, se está haciendo acopio del material, de la chatarra en la que se están convirtiendo aquellos 2.000 millones de pesetas. El coste total de las operaciones, que empezaron en noviembre del año pasado, ronda los 6 millones.

Trazado

De los 50,7 kilómetros del trazado, 6,8 discurren por Langreo; 146 metros por Mieres; 4,94 kilómetros por San Martín del Rey Aurelio; 10,02 por Laviana y el resto, por Redes: 4,38 kilómetros en Sobrescobio y 24,24 kilómetros en Caso. Territorios estos últimos donde los trabajos se llevan a cabo con importantes restricciones ambientales.