04 OCTUBRE 2026

María Antonia García, portavoz del PP en Langreo: "El PP puede tener un gran resultado en Langreo, pero yo no pactaría con Vox"

"En mayo, cuando acabe el actual mandato, dejáré la política; llevo ya 16 años y nadie es imprescindible"

LA NUEVA ESPAÑA


"Dejo la política". María Antonia García, portavoz del PP en el Ayuntamiento de Langreo siempre ha sido clara y rotunda en sus decisiones y en sus afirmaciones y en esta ocasión no iba a ser menos. Lo espeta a la primera. Nacida en la barriada del Candín, en Langreo, lleva 16 años de manera continuada en el Ayuntamiento. Cuatro mandatos que la convierten en la edil que más tiempo lleva sentándose en el salón de plenos. García, que comenzó su trayectoria política en el CDS con 18 años y se incorporó al PP en 2006.

¿Por qué?

Me voy porque todo tiene un principio y todo tiene un final. Nadie es imprescindible. Hay que tener claro que, en una organización, lo importante es la organización, es el partido, es la continuidad del partido. Las personas hoy estamos y mañana no. Hay que dar paso a otra gente que, a lo mejor, venga con otras ideas o con otras iniciativas.

¿Hay detrás discrepancias con el PP?

No. Mi partido es profundamente democrático. Dentro de cualquier organización puede haber estrategias o iniciativas con las que no estés de acuerdo. Eso es bueno y sano. Ahora, ¿una discrepancia tan grande como para decir "pego un portazo"? En absoluto.

¿Entonces?

No es un adiós con portazo. Es un adiós con agradecimiento. Agradecimiento al PP. Sigue siendo mi partido y será mi partido. Es el que confió en mí para ir en listas, primero como concejal y después como candidata. Que gracias al PP haya podido vivir esta experiencia es algo que no se lo podré devolver en la vida. Y también quiero dar las gracias a los vecinos y vecinas que me otorgaron su confianza.

¿Qué ha supuesto para usted estar 16 años en la política municipal?

Son 16 años de vida y se viven muchas cosas. Hay momentos buenos y malos. En el primer mandato fuimos capaces de llegar a un acuerdo con el PSOE, a iniciativa del PP, para aprobar el IBI social. En el segundo, del 2015 al 2019, con Jesús Sánchez como alcalde, me llevo que fue una de las personas que me enseñó a hacer oposición. También me dejó participar en algunas ideas para la creación el Servicio de Atención al Ciudadano, del que estoy muy orgullosa.

Llegamos al PSOE de Carmen Arbesú como alcaldesa y la pandemia.

Fue un momento muy difícil. Desde la oposición insistíamos en que aquello teníamos que hacerlo entre todos.

¿Y estos últimos años, con IU en el gobierno?

Se ha ido notando más polarización, más populismo y, en algunos casos, más extremismo. Es mucho más complicado. Creo que hay que hacer una reflexión. La gente está muy harta de las polarizaciones y de vernos pelearnos, quieren soluciones.

¿La llegada de Vox cambió el escenario?

Hay cuestiones ideológicas que no comparto ni compartiré en la vida . Volver atrás en algunas cuestiones no dice mucho de la evolución de la sociedad en el siglo XXI. Cada vez que hay una intervención, bien el día de las víctimas de violencia de género, bien el día del orgullo LGTBI, tienen que hacer algo. Su última hazaña fue coger una foto del Pleno y señalarnos con flechas. En la vida, y mire la plaza en la que me toca defender las siglas del PP, nunca en la vida, jamás, me sentí señalada por ningún partido.

¿Pasaría por un pacto con Vox en caso de que esa sea la estrategia del PP para gobernar?

Tengo que ser honesta: yo no pasaría por eso. Es una línea roja que nunca cruzaría. De todos modos, no creo que haya que salir con la predisposición de que solo podemos llegar a gobernar mediante acuerdos. El PP tiene fuerza, personas, programa, ideas y experiencia suficiente como para salir a ganar.

¿Y si fuera candidata y su partido le mandase pactar con Vox?

Tenemos capacidad para salir a ganar por nuestros propios medios. Lo creo. Si no lo creyera, lo diría. Pero una cosa es tener una discrepancia y otra ser una disidente. Yo soy una mujer de partido. Si realmente la discrepancia es tan grande con tu forma de pensar que no puedes llevarla adelante, lo más lógico es que abandones, que no seas un problema.

¿Su posición dentro del PP está más cerca del centro que de la derecha?

Sí. El primer partido al que me afilié, con 18 años, fue el CDS. Además, no todos los territorios son iguales. Es complicado, en una zona minera como las Cuencas, defender el liberalismo, la propiedad privada, la bajada de impuestos y otra forma de gestionar.

¿Le han ofrecido irse a otro partido más a la izquierda del PP?

No, de forma formal, no. Puede haber bromas a veces, pero no.

¿Quién debería ser el próximo candidato del PP en Langreo?

Hay muchas personas muy preparadas que podrían serlo. Si tengo que dar un nombre, honestamente, creo que nuestra presidenta, Ana López-Clavería, encarna las condiciones necesarias. Es una mujer preparada, de partido, conoce perfectamente tanto la realidad de Langreo como la del partido. Creo que sería una persona idónea para coger el relevo.

¿Y usted no reúne esas condiciones?

Yo creo que sí. Tampoco se trata de hacer un casting. Se trata de estar en la línea política que el partido establece.

¿Cómo ve al PP de Langreo ante las elecciones de 2027?

Tiene posibilidades de obtener un muy buen resultado. Creo que es el momento de un cambio de gestión, pero de un cambio real y por alguien que sepa hacerlo. El PP tiene la posibilidad. Creo que nunca estuvo tan cerca de poder lograrlo.

¿Y qué va a hacer María Antonia García cuando deje el Ayuntamiento?

Ahora mismo estoy en el paro y tengo que buscar empleo. Y voy a dedicarme a ayudar al partido en todo lo que necesite. Pero tengo otra idea que me apetece mucho. Las mujeres, a medida que cumplimos años, entramos en una etapa muy difícil. La menopausia supone una alteración hormonal importante, tanto física como psicológica. Es terrible para una mujer que se mire al espejo y no se reconozca. He hablado con muchas mujeres de mi edad y coincidimos en lo mismo. A lo mejor oriento mis pasos por ahí.

¿Una asociación de mujeres?

Sí. Simplemente con que podamos tener una sesión de terapia de grupo donde podamos desahogarnos y darnos ánimos, creo que ya vale. Además, las redes sociales también hacen mucho daño. Este año recibí un insulto que me hirió especialmente. Alguien escribió "foca gaviota" en un contenido que habíamos hecho sobre vivienda. Yo tengo armas para defenderme y pude haber contestado, pero no lo hice. Pero ¿y si esto se lo hacen a una mujer que ve eso y automáticamente se hunde más?