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21 SEPTIEMBRE 2026
Las ganaderías de leche desaparecen de las Cuencas: ya no queda ninguna en los diez concejos de la comarca
Las explotaciones de carne, 2.116, también se reducen de forma acelerada desde la pandemia, perdiendo 445, la gran mayoría de carácter familiar
LA NUEVA ESPAÑA
Dice la letra de la canción "El chamiceru", popularizada por el grupo "Nuberu", que "dan mucha llechi, les vaques, les vaques...". Pero no será por lo que producen las vacas de las Cuencas, porque, según los últimos datos del Sadei (Sociedad Asturiana de Estudios Económicos e Industriales), en los valles mineros ya no quedan ganaderías de leche. De esta forma, oficialmente, en los diez municipios de los valles del Nalón y del Caudal, no se produce ni un litro de leche. Una situación que habla, por un lado, de la evolución del sector ganadero en la comarca, enfocado exclusivamente en el mercado de la carne, que también pasa dificultades. Por otro, también pone el foco sobre las dificultades que algunos elaboradores de alimentos tienen para poder encontrar materia prima.
Advertencia
Lo advertían hace pocos días desde la Denominación de Origen Protegida (DOP) Queso Casín, el único producto de las Cuencas con esta catalogación (también podría ser el queso Afuega’l Pitu por espacio geográfico, pero no quedan ya elaboradores). Natalia Lobeto avisaba de que en el parque natural de Redes (Caso y Sobrescobio) no había productores de leche, y de que en Piloña, municipio adherido a la DOP, cada vez hay menos, lo que va a dificultar, y mucho, producir el queso.
Las cifras son claras. En el año de la pandemia, en 2020, quedaban todavía en las Cuencas tres explotaciones ganaderas que producían leche, en San Martín del Rey Aurelio, Laviana y Langreo. En poca cantidad, eso sí, si se compara con las grandes ganaderías de otros concejos, como por ejemplo Valdés o Tineo. Desde 2024 –últimos datos disponibles–, estos productores desaparecieron. Todas las ganaderías de las Cuencas, ya sean grandes o pequeñas, están dedicadas a la obtención de carne.
Los motivos, explican los propios ganaderos, son obvios. Por un lado, una explotación lechera requiere de grandes espacios, apenas existentes en las Cuencas, y también de una mecanización completa, que supone una alta inversión. Rentabilizar una ganadería de leche requiere más reses, más instalaciones, más máquinas. Es, en resumen, un sector más industrializado.
Por contra, las ganaderías de carne requieren de menos reses para poder ser rentables para un único ganadero, aunque siempre con márgenes estrechos. Tampoco corren buenos tiempos para este tipo de explotaciones, que también van reduciéndose progresivamente: 445 menos, la mayor parte de ellas ganaderías familiares, desde la pandemia. En 2020 había 2.561 ganaderías de carne registradas en los diez concejos de las Cuencas, ahora son 2.116.
Sin ferias
Este mes de septiembre, y también en octubre, además, deberían estar celebrándose los grandes certámenes ganaderos de las Cuencas, donde vacas y toros siempre han sido los protagonistas. Las restricciones por la enfermedad de la Dermatosis Nodular Contagiosa (DNC) tomadas por el Principado impiden la reunión de grandes grupos de ganado bovino. De esta forma, estos certámenes, que son prácticamente un día de fiesta en muchas zonas de los valles mineros –Caso, Lena, Laviana–, no se están celebrando, dejando en el olvido, y lejos del público, su actividad.