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06 SEPTIEMBRE 2026
Nadie pagará ya por el crimen de Margarita Piloñeta
El delito de asesinato de la mujer cosida apuñaladas en su piso de Riaño (Langreo) prescribe al cumplirse los 20 años el próximo 13 de septiembre
EL COMERCIO
Ya nadie pagará por el asesinato de Margarita Piloñeta. El delito del crimen de la vecina de Riaño (Langreo) asesinada el 13 de septiembre de 2006 prescribe al cumplirse los 20 años. Dos décadas de incertidumbres, vaivenes policiales y judiciales y una única certeza: la persona que le asestó 47 puñaladas en su piso de la calle Manzana de Cocienes sigue en libertad. Aunque a día de hoy se le pusiera nombre y rostro al asesino, no tendría ninguna responsabilidad penal.
La muerte violenta de la mujer de 58 años tuvo lugar una mañana de mucho trasiego en las calles y los comercios de Villa. El cadáver lo encontró una vecina que al ver la dantesca escena sufrió una crisis nerviosa y tuvo que ser ingresada. Margarita yacía sobre un gran charco de sangre, cosida a puñaladas. La puerta no estaba forzada y en la vivienda no faltaba nada de valor.
Un albañil que estaba trabajando en el edificio y también una vecina relataron a la Policía Nacional que la escucharon gritar: «¿Por qué me haces esto?» y que habían visto salir deprisa a un joven que llevaba una gorra. No le vieron la cara.
La víctima era viuda, tenía cuatro hijos y una buena vecindad. Ningún enemigo conocido ni ningún problema en su vida que hiciera presagiar tan terrible desenlace.
Los agentes encargados de la investigación detuvieron dos días después de un joven de origen rumano que por aquella época residía en la zona y pedía limosna. Contaron los allegados de Margarita que solía ayudarle con algo de dinero y con comida. Negó desde el primer momento tener nada que ver con lo ocurrido. Fue puesto en libertad sin cargos una semana después. Tenía una coartada que lo ubicaba en otro lugar cuando se cometió el crimen.
Pasaba el tiempo y la investigación parecía haber llegado a vía muerta. Desde la Jefatura Superior de Policía de Asturias solicitaron apoyo a la Unidad de Delincuencia Especializada y Violenta (UDEV) Central de Madrid. Dos años más tarde, el caso daba un giro : uno de los cuatro hijos de Margarita Piloñeta era detenido como supuesto autor del asesinato.
Mostró su inocencia desde el principio. Aseguraba que no había matado a su madre, que la relación era buena y que no tenía motivo alguno para hacerlo. El procedimiento judicial se archivó varias veces y otras tantas se volvió a abrir. La Fiscalía no presentó acusación contra él, consideraba que no existían pruebas incriminatorias. En 2010 finalmente fue juzgado en la Audiencia Provincial de Asturias, en Oviedo. La acusación particular la ejercieron los hermanos de la víctima: eran los tíos contra su sobrino. Solicitaban para él 25 años de cárcel como autor de un delito de asesinato.